En una sala de despiece, cada corte mal ajustado es valor que se pierde en ese mismo instante. Y si el dato llega al final del turno, ya no queda nada que corregir. Cárnicas Cinco Villas decidió que ese no podía seguir siendo su punto de partida.
El 14 de octubre, la Comunidad Kaizen Lab visitó la planta de Cárnicas Cinco Villas (Grupo Vall Companys) en Ejea de los Caballeros (Zaragoza) para conocer de primera mano cómo se construye un modelo de mejora continua en un entorno industrial complejo, marcado por procesos manuales y una alta variabilidad de la materia prima, y cómo la planta ha desarrollado una cultura Kaizen propia basada en la resolución diaria de problemas, el desarrollo de capacidades internas y la implicación de todos los niveles de la organización.
Cárnicas Cinco Villas: una planta donde nada es igual dos veces
Cárnicas Cinco Villas es la planta del Grupo Vall Companys especializada en el sacrificio, despiece, envasado y congelación de porcino. Más de 1.500 profesionales de más de 30 nacionalidades sostienen una operación en gran medida manual, con una materia prima cuyas características cambian de un lote a otro.
Durante años, esa complejidad tuvo un precio: el problema principal era un modelo de gestión reactivo basado en supervisión, con escandallos agregados que llegaban demasiado tarde.
Cuatro años construyendo desde dentro
Hace cuatro años, la planta puso en marcha, de la mano de Kaizen Institute, un modelo de mejora continua con un objetivo muy concreto: mejorar los rendimientos y reducir de forma sostenida el coste por kilogramo. No empezó por las herramientas, sino por entender dónde se perdía valor en cada sección. Arrancó con un piloto en un área más estandarizada y fue creciendo paso a paso, sin plazos cerrados.
Hoy el modelo se apoya en cuatro pilares —métricas, organización, herramientas y sostenibilidad— y se despliega en cinco niveles de reuniones diarias, del operario a la dirección. «Hemos pasado de gestionar una planta de 1.700 profesionales a gestionar equipos de 5-7 personas», explicó Joan Casals, gerente de planta, en la presentación del modelo en los Premios Kaizen España 2026, donde Cárnicas Cinco Villas obtuvo el primer premio.
Una jornada entre la sala y el gemba
La jornada comenzó con la bienvenida y una presentación en sala en la que el equipo de la planta compartió el origen del modelo, las decisiones que lo hicieron posible y los resultados alcanzados. Tras el café, los asistentes se dividieron en grupos reducidos para recorrer la fábrica durante cerca de dos horas: el matadero, la sala de despiece —desde pasillo— y, con más detenimiento, el KAIZEN™ Diario en las secciones de congelado y envasado.
La visita se cerró con una ronda de conclusiones y preguntas y una comida networking que dio pie a intercambiar experiencias entre profesionales de distintos sectores industriales. La gran acogida de la iniciativa obligó a limitar la asistencia a un máximo de dos personas por empresa.
Lo que se ve en planta
Reuniones diarias que resuelven problemas reales. El KAIZEN™ Diario es el corazón del modelo, y no salió a la primera: se rediseñó varias veces hasta dar con un formato útil para quien lo usa. Cada nivel trabaja solo la información sobre la que puede actuar. Si la reunión no resolviera nada, nadie participaría.
Indicadores en tiempo real, en el propio puesto. En despiece, los indicadores N0 muestran el rendimiento mientras se trabaja. Antes, el dato agregado llegaba al final del día, cuando ya no había margen de reacción; ahora la desviación se corrige en el momento en que se produce. Pequeñas mejoras diarias que, como el interés compuesto, se acumulan hasta explicar buena parte de la reducción del 84% en las mermas de despiece.
Gestión visual y una nueva forma de mirar. Paneles, seguimiento de incidencias y acciones PDCA con seguimiento digital hacen visible el día a día. Pero el cambio de fondo es otro: los equipos han aprendido a identificar las mudas, primarias y secundarias, y a actuar sobre ellas sin que nadie se lo pida. «Nos hemos puesto las gafas de los mudas», resume Casals.
Formación interna liderada por quienes conocen el terreno. Una academia propia, con onboarding KAIZEN™, especialistas por herramienta y un programa KAIZEN™ Coach para los equipos que necesitan refuerzo. Son los propios líderes quienes forman al resto, para que el modelo no dependa de nadie externo.
Reconocimiento que mantiene el ritmo. Tres ligas en las que los equipos compiten por las acciones cerradas y la tarjeta oro mensual, reconocimiento individual a las acciones destacadas, alrededor de 160 auditorías internas al mes y el Muda Fest, una semana dedicada a cazar ineficiencias en los procesos.
Resultados que se sostienen
4,97 millones de euros de ahorro anual, una reducción del 84% en las mermas de despiece y mejoras de productividad de entre el 14% y el 69% según la sección. Las cifras, sin embargo, son la consecuencia y no el punto de partida: la mejora continua ha dejado de ser un proyecto para convertirse en la forma de gestionar la planta cada día. Detrás hay una coordinación entre departamentos que antes no existía, un mantenimiento que ha pasado de apagar fuegos a mejorar de forma continua y unos equipos que se sienten escuchados y forman parte de cada mejora, por pequeña que sea.
Lo que la Comunidad Kaizen Lab se lleva de vuelta
Las visitas benchmark de la Comunidad Kaizen Lab no buscan inspiración genérica. Buscan buenas prácticas observadas en un entorno real, herramientas funcionando sobre el terreno e ideas que puedan trasladarse a los propios procesos desde el día siguiente.
En Cárnicas Cinco Villas, eso significó comprobar que la complejidad no es una excusa para no estandarizar, sino el punto de partida para diseñar un modelo a medida. Tres aprendizajes resumen la jornada: el modelo se adapta a la realidad de cada sección, y no al revés; cada nivel del sistema tiene que aportar valor a quien lo usa, o pierde credibilidad; y la formación interna es lo que permite que el modelo sobreviva al impulso inicial. Aprendizajes prácticos, aplicables a cualquier organización industrial que quiera reforzar su competitividad a través de las personas, los procesos y la mejora continua.
Como resume Joan Casals: «La mejora continua no se implanta: se construye».
Lee la entrevista completa: Entrevista con Joan Casals: cómo construir un modelo de mejora continua desde dentro




